OMS desaconseja el uso de edulcorantes sin azúcar para controlar el peso
Nueva guía señala que estos productos no promueven pérdida de peso a largo plazo ni reducen el riesgo de enfermedades crónicas
La Organización Mundial de la Salud (OMS) dio a conocer una nueva guía sobre edulcorantes sin azúcar (NSS, por sus siglas en inglés), conocidos comúnmente como edulcorantes artificiales o de bajas calorías, en la cual desaconseja su uso para controlar el peso corporal o reducir el riesgo de enfermedades no transmisibles.
Tras realizar una revisión exhaustiva de la evidencia científica disponible, la OMS concluyó que reemplazar azúcar por edulcorantes sin azúcar no promovió pérdida de peso a largo plazo en adultos ni en niños. Sin embargo, los datos de ensayos clínicos mostraron que una mayor ingesta de estos edulcorantes resultó en un menor consumo de calorías cuando reemplazaban al azúcar y a alimentos o bebidas endulzadas con azúcar.
En cuanto a los efectos sobre el apetito, no se encontró un efecto significativo de los edulcorantes sin azúcar sobre los niveles de hambre o saciedad. Algunos ensayos mostraron menos hambre con el uso de estos productos, pero otros evidenciaron un apetito más fuerte en los participantes con mayor consumo de bebidas que los contenían.
Asociaciones con enfermedades crónicas
Al analizar estudios observacionales de cohorte, el uso prolongado de bebidas con edulcorantes sin azúcar se asoció con un mayor riesgo de enfermedad cardiovascular y muerte prematura en adultos. Una ingesta más elevada de estos edulcorantes, ya sea en bebidas o agregados a alimentos, también se vinculó con un mayor riesgo de desarrollar diabetes tipo 2.
No obstante, la OMS señaló que la "causalidad inversa" pudo haber contribuido a esta asociación positiva: los participantes con las ingestas más altas de edulcorantes sin azúcar tendían a tener un índice de masa corporal más elevado y obesidad o factores de riesgo metabólico, por lo que ya podrían haber estado predispuestos a enfermedades crónicas, razón por la cual elegían estos productos como medida de salud. No se encontró asociación entre el consumo de bebidas con edulcorantes sin azúcar y el cáncer o muertes relacionadas con esta enfermedad.
Recomendación: reducir el dulzor de la dieta
Con base en estos hallazgos, la OMS aconsejó que las personas trabajen para reducir el dulzor general de la dieta desde edades tempranas, ya que los edulcorantes sin azúcar no aportan valor nutricional. Entre los ejemplos de estos edulcorantes se encuentran el acesulfame K, el aspartamo, la sacarina, la sucralosa y la estevia. El análisis realizado por la organización no estudió los alcoholes de azúcar (polioles) como el maltitol, el xilitol y el sorbitol, que se agregan a muchos alimentos y bebidas.
Perspectiva de expertos de Harvard
Expertos de la Escuela de Salud Pública de Harvard coincidieron con la recomendación de la OMS de moderar el gusto por lo dulce, aunque expresaron algunas críticas respecto a que el metaanálisis excluyó ciertos estudios de gran envergadura. Los estudios de cohorte omitidos, que incluyeron a más de 100.000 personas, encontraron que aumentar el consumo de bebidas endulzadas artificialmente a expensas de bebidas endulzadas con azúcar se asoció con menor aumento de peso a lo largo del tiempo, en consonancia con los hallazgos de ensayos controlados aleatorizados pequeños y de corto plazo.
Según modelos estadísticos, se estimó que reemplazar una porción de bebida endulzada con azúcar por una bebida endulzada artificialmente se asoció con un 4% menos de riesgo de mortalidad total, un 5% menos de riesgo de mortalidad relacionada con enfermedades cardiovasculares y un 4% menos de riesgo de mortalidad relacionada con cáncer.
Las mejores opciones para hidratarse
Por supuesto, cuando se trata de bebidas óptimas para la salud a largo plazo, conviene considerar otras opciones. Frank Hu, director del Departamento de Nutrición de la Escuela de Salud Pública T.H. Chan de Harvard, explica que "para los consumidores habituales de bebidas endulzadas con azúcar, las bebidas endulzadas artificialmente pueden usarse como un reemplazo temporal, aunque las mejores opciones serían el agua y el café o té sin azúcar".
Esta recomendación subraya la importancia de pensar en los edulcorantes sin azúcar no como una solución definitiva, sino como una herramienta de transición hacia patrones de consumo más saludables. La evidencia disponible sugiere que, si bien pueden ayudar a reducir el consumo calórico inmediato cuando reemplazan al azúcar, no representan una estrategia eficaz para la pérdida de peso sostenida ni para la prevención de enfermedades crónicas cuando se utilizan de manera prolongada.
Contexto sobre los edulcorantes sin azúcar
Los edulcorantes sin azúcar son sustancias que proporcionan un sabor dulce con pocas o ninguna caloría. Se utilizan ampliamente en la industria alimentaria como sustitutos del azúcar en una variedad de productos, desde bebidas gaseosas hasta postres, chicles y alimentos procesados etiquetados como "light" o "dietéticos". Su atractivo principal ha sido la promesa de permitir el disfrute del sabor dulce sin las calorías asociadas al azúcar tradicional.
Algunos de estos edulcorantes son sintéticos, como el aspartamo y la sucralosa, mientras que otros provienen de fuentes naturales, como la estevia, derivada de la planta del mismo nombre. A pesar de sus diferencias de origen, todos comparten la característica de ser mucho más dulces que el azúcar común, por lo que se necesitan cantidades muy pequeñas para lograr el mismo nivel de dulzor.
Durante décadas, estos productos han sido promovidos como una herramienta útil para personas que buscan controlar su peso o manejar condiciones como la diabetes. Sin embargo, la nueva guía de la OMS refleja una creciente preocupación en la comunidad científica sobre los efectos a largo plazo de su consumo habitual y su verdadera eficacia como estrategia de salud pública.
Implicaciones para la salud pública
La publicación de esta guía representa un cambio importante en la perspectiva oficial sobre los edulcorantes sin azúcar. Durante años, estos productos fueron vistos como una alternativa más saludable al azúcar, especialmente para personas con obesidad o diabetes. La nueva posición de la OMS sugiere que la estrategia más efectiva no es simplemente sustituir el azúcar por edulcorantes artificiales, sino trabajar para reducir la preferencia general por los sabores dulces.
Este enfoque tiene sentido desde una perspectiva de comportamiento alimentario: mantener la preferencia por el sabor dulce intenso, incluso sin calorías, puede perpetuar los antojos y dificultar la adopción de patrones dietéticos más equilibrados. La OMS enfatiza que este cambio debe comenzar temprano en la vida, cuando se forman las preferencias de sabor que tienden a persistir en la edad adulta.
Para quienes consumen regularmente bebidas azucaradas y buscan hacer cambios en su dieta, los expertos sugieren ver a los edulcorantes sin azúcar como un paso intermedio en la transición hacia opciones más saludables como el agua, el té o el café sin endulzar. Esta perspectiva pragmática reconoce que los cambios dietéticos sostenibles suelen requerir ajustes graduales en lugar de transformaciones drásticas e inmediatas.
Como en todos los temas de salud y nutrición, las decisiones individuales deben considerar el contexto personal de cada persona. Quienes tengan dudas sobre su consumo de edulcorantes o azúcar, o busquen orientación para mejorar sus hábitos alimentarios, pueden beneficiarse de consultar con un profesional de la nutrición o la salud.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del Harvard Nutrition Source.
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