Descubren bacterias desconocidas en cachalotes pigmeos varados
Tres genotipos nuevos de Helicobacter fueron identificados en ballenas de una especie poco estudiada
Los cachalotes pigmeos (Kogia breviceps) se encuentran entre los mamíferos marinos menos comprendidos del océano. Pasan la mayor parte de sus vidas lejos de la costa, generalmente viajando en grupos pequeños y sumergiéndose a grandes profundidades para cazar calamares y peces. Debido a que son silenciosos, reservados y raramente vistos en la superficie, los científicos han tenido pocas oportunidades de observarlos en su hábitat natural.
Gran parte de lo que los investigadores saben sobre los cachalotes pigmeos proviene de animales que quedan varados en las costas. Los varamientos son especialmente comunes a lo largo del sureste de Estados Unidos, donde esta especie aparece con mayor frecuencia que casi cualquier otro gran mamífero marino.
Los varamientos revelan problemas de salud ocultos
Los exámenes de ballenas varadas han descubierto varios problemas médicos recurrentes, incluidas úlceras estomacales. Estas úlceras a veces están asociadas con Helicobacter, un grupo de bacterias que pueden vivir en el estómago y los intestinos de muchos animales, incluidos humanos y ballenas.
Tras revisar más de 20 años de registros de varamientos y muestras de tejido preservadas, investigadores del Instituto Oceanográfico Harbor Branch de la Universidad de Florida Atlantic y otras instituciones colaboradoras identificaron tres genotipos de Helicobacter que nunca antes habían sido documentados.
El estudio, publicado en el Journal of Wildlife Diseases, marca el primer descubrimiento confirmado de estos genotipos bacterianos en cachalotes pigmeos. Los investigadores los nombraron Kogia Helicobacter 1, 2 y 3. Más allá de ofrecer nueva información sobre una especie de ballena difícil de estudiar, los hallazgos plantean preguntas más amplias sobre cómo las infecciones bacterianas pueden afectar la vida silvestre marina y la salud de los océanos.
"Las bacterias Helicobacter han estado asociadas durante mucho tiempo con trastornos gastrointestinales en humanos y otros animales, incluidas gastritis crónica, úlceras e incluso cáncer gástrico", explicó Annie Page, doctora en Veterinaria y autora principal del estudio, profesora asociada de investigación y veterinaria clínica en FAU Harbor Branch. "Encontrar cepas novedosas de estas bacterias en una especie de ballena que se sumerge a grandes profundidades es intrigante".
Tres genotipos bacterianos nuevos para la ciencia
Desde 1999 hasta 2020, FAU Harbor Branch respondió a 59 varamientos de cachalotes pigmeos. Se completaron exámenes post mortem en el 80% de esos animales.
En cuatro casos, los científicos encontraron bacterias con forma espiral, denominadas "espiriliformes", dentro del tejido estomacal. El equipo posteriormente reexaminó las muestras preservadas utilizando histopatología, pruebas moleculares y secuenciación de ADN. Ese análisis reveló varios genotipos de Helicobacter previamente desconocidos.
"Dos de los genotipos, Kogia Helicobacter 1 y 2, son genéticamente similares a especies conocidas de Helicobacter encontradas previamente en otros cetáceos, como delfines y marsopas, y en humanos", señaló Wendy Marks, autora correspondiente y coordinadora de investigación del laboratorio de medicina veterinaria e investigación de vida silvestre marina en FAU Harbor Branch. "Pero Kogia Helicobacter 3 pertenece a un linaje más divergente, lo que enfatiza la posibilidad de que hay muchas más bacterias sin descubrir en el océano de lo que imaginamos".
Los investigadores encontraron tanto Kogia Helicobacter 1 como 3 en el tejido del preestómago de una misma ballena.
Cada una de las cuatro ballenas que dieron positivo también mostró signos claros de enfermedad gastrointestinal.
Relación con patologías digestivas
"Las cuatro ballenas que dieron positivo para Helicobacter tenían patología gástrica visible", indicó Page. "Vimos signos de gastritis, úlceras gástricas, fibrosis e infestaciones de nemátodos. En un caso, también había colitis, lo que sugiere que la infección puede no estar limitada al estómago. Si bien Helicobacter no fue listada como la causa de muerte en ninguna de las ballenas, estas lesiones plantean preguntas sobre su papel en la enfermedad gastrointestinal".
Los investigadores no concluyeron que Helicobacter causara directamente las muertes de las ballenas. Sin embargo, la presencia repetida de inflamación, úlceras, cicatrización de tejidos y otros problemas digestivos sugiere que las bacterias pueden desempeñar un papel en la salud comprometida de estos animales.
Implicaciones para la salud marina
El descubrimiento de estas nuevas cepas bacterianas subraya cuánto queda por aprender sobre la salud de los mamíferos marinos y los microbios que los habitan. Los cachalotes pigmeos, al ser una especie poco estudiada debido a sus hábitos de vida alejados de la costa y su comportamiento discreto, representan una ventana única hacia ecosistemas oceánicos profundos que rara vez son accesibles para la investigación directa.
El género Helicobacter es conocido principalmente por su asociación con enfermedades digestivas en humanos, especialmente la especie Helicobacter pylori, que puede causar úlceras y aumentar el riesgo de cáncer gástrico. Sin embargo, diversas especies de Helicobacter han sido identificadas en una amplia variedad de hospedadores animales, cada una adaptada a nichos específicos.
El hallazgo de genotipos únicos en cachalotes pigmeos sugiere que estos animales pueden albergar comunidades microbianas especializadas, posiblemente relacionadas con su dieta, su entorno de aguas profundas o su fisiología particular. La presencia de un genotipo divergente como Kogia Helicobacter 3 abre la posibilidad de que existan linajes bacterianos completamente nuevos en ambientes marinos profundos que aún no han sido explorados.
Importancia de los estudios de varamiento
Este trabajo demuestra el valor de los programas de respuesta a varamientos como fuente de conocimiento científico. Aunque los varamientos son eventos trágicos, proporcionan una de las pocas oportunidades disponibles para estudiar especies oceánicas difíciles de alcanzar. El análisis sistemático de tejidos preservados durante más de dos décadas permitió a los investigadores detectar patrones que de otro modo habrían pasado inadvertidos.
La documentación cuidadosa de cada caso de varamiento, junto con la preservación de muestras biológicas, crea un archivo invaluable que puede ser revisitado con nuevas tecnologías y enfoques analíticos a medida que estos se desarrollan.
Los hallazgos también resaltan la importancia de la colaboración interdisciplinaria entre veterinarios marinos, microbiólogos, patólogos y especialistas en vida silvestre para comprender mejor las amenazas que enfrentan los mamíferos marinos en un océano cambiante.
El estudio contribuye al creciente cuerpo de conocimiento sobre la salud de los cetáceos y los factores que pueden comprometerla, desde infecciones microbianas hasta contaminantes ambientales y cambios en la disponibilidad de alimento. Comprender estas amenazas es fundamental para desarrollar estrategias efectivas de conservación marina.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del ScienceDaily.
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