OMS mantiene enfoque en enfermedades no transmisibles y salud mental
La Organización Mundial de la Salud destaca la importancia de abordar estos dos grandes desafíos sanitarios globales
La Organización Mundial de la Salud (OMS) mantiene su compromiso con el abordaje de las enfermedades no transmisibles y la salud mental, dos áreas sanitarias que representan desafíos crecientes para los sistemas de salud en todo el mundo.
Bajo la denominación NMH (Noncommunicable Diseases and Mental Health, por sus siglas en inglés), la OMS agrupa estos dos componentes fundamentales de la salud pública global, reconociendo su impacto significativo en la calidad de vida de millones de personas.
Enfermedades no transmisibles: un desafío global
Las enfermedades no transmisibles son afecciones de larga duración que no se contagian de persona a persona. Entre ellas se incluyen las enfermedades cardiovasculares, el cáncer, las enfermedades respiratorias crónicas y la diabetes, entre otras. Estas patologías constituyen la principal causa de mortalidad a nivel mundial y representan un desafío importante para los sistemas sanitarios por su carácter crónico y la necesidad de atención continuada.
Los factores de riesgo asociados a estas enfermedades incluyen el consumo de tabaco, la alimentación inadecuada, la inactividad física y el consumo nocivo de alcohol. La prevención y el control de estos factores resultan fundamentales para reducir la carga de morbilidad asociada.
Salud mental: una prioridad en ascenso
La salud mental, por su parte, ha adquirido mayor relevancia en la agenda sanitaria internacional, especialmente tras evidenciarse su estrecha relación con el bienestar general y la productividad de las poblaciones. Los trastornos mentales afectan a personas de todas las edades y contextos socioeconómicos, requiriendo abordajes específicos y sensibles a cada realidad local.
La integración de la atención de salud mental en los servicios generales de salud representa uno de los objetivos prioritarios para garantizar el acceso universal a estos cuidados esenciales.
Un enfoque integrado
La vinculación de las enfermedades no transmisibles con la salud mental en un mismo programa de la OMS responde a la evidencia científica que muestra la estrecha relación entre ambas áreas. Las personas con enfermedades crónicas presentan mayor riesgo de desarrollar problemas de salud mental, y viceversa, lo que subraya la necesidad de un abordaje integrado y multidisciplinario.
Este enfoque busca fortalecer las capacidades de los sistemas de salud para responder de manera efectiva a estas problemáticas, promoviendo estrategias de prevención, diagnóstico temprano y tratamiento adecuado.
Para consultas sobre salud personal, se recomienda siempre acudir a un profesional de la salud calificado.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del OPS/OMS Américas.
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