Veinte muertes maternas por hora en América Latina y el Caribe durante 2023
La ONU advierte que la mortalidad materna retrocedió a niveles de hace dos décadas en la región
Durante el año 2023, veinte mujeres perdieron la vida cada hora por causas relacionadas con el embarazo, el parto o el puerperio en la región de América Latina y el Caribe. El dato, difundido en abril de 2025 por las Naciones Unidas, refleja una situación alarmante: la razón de mortalidad materna (RMM) registrada ese año es comparable a la que se había estimado para 2015, lo que significa que la región retrocedió a niveles de hace dos décadas.
La mortalidad materna se refiere a las muertes de mujeres durante el embarazo o dentro de los 42 días posteriores a su término, independientemente de la duración y el sitio del embarazo, por cualquier causa relacionada con o agravada por el embarazo mismo o su atención, pero no por causas accidentales o incidentales.
El impacto de la pandemia en la salud materna
La pandemia de COVID-19 puso al descubierto las vulnerabilidades de la infraestructura sanitaria de la región, agravando las desigualdades existentes en el acceso a los servicios de salud. Este fenómeno tuvo un impacto profundo en la vida de las mujeres, manifestándose en un exceso de mortalidad materna y en la profundización de las inequidades en el acceso a servicios esenciales de salud sexual y reproductiva.
Durante los años de la emergencia sanitaria, muchas mujeres enfrentaron mayores obstáculos para acceder a controles prenatales, atención del parto en condiciones seguras y cuidados posparto adecuados. Las restricciones de movilidad, la saturación de los sistemas de salud y el desvío de recursos hacia la atención de la pandemia contribuyeron a esta situación crítica.
Un estancamiento previo a la crisis
Sin embargo, el problema no comenzó con la pandemia. En los años anteriores a la emergencia sanitaria, la razón de mortalidad materna en las Américas ya había experimentado un estancamiento preocupante. Esta situación era resultado de las múltiples barreras que enfrentan las mujeres y las adolescentes en la región para acceder a servicios de salud de calidad.
Entre estas barreras se cuentan la falta de infraestructura sanitaria adecuada, especialmente en zonas rurales y comunidades remotas; la escasez de personal de salud capacitado; las dificultades económicas que impiden el acceso a la atención; las barreras culturales y lingüísticas; y la persistencia de inequidades de género que limitan la autonomía de las mujeres en la toma de decisiones sobre su propia salud.
La fragilidad del progreso regional
Esta situación ha puesto de manifiesto la fragilidad de los avances logrados en la región en materia de salud materna. Los datos demuestran que el progreso alcanzado en décadas anteriores puede revertirse rápidamente cuando los sistemas de salud enfrentan presiones extraordinarias o cuando no se atienden de manera sostenida las necesidades específicas de las mujeres y las adolescentes.
Para alcanzar la meta regional establecida en la Agenda de Salud Sostenible para las Américas, que apunta a reducir la mortalidad materna a 30 muertes por cada cien mil nacidos vivos para el año 2030, la región necesita incrementar significativamente la tasa actual de reducción. Esta meta regional también contribuye al cumplimiento del Objetivo de Desarrollo Sostenible 3.1, que busca reducir la mortalidad materna a nivel global.
Un llamado a la acción inmediata
Ante esta situación crítica, se ha emitido un llamado urgente a los países de la región para que adopten medidas inmediatas tanto a nivel nacional como subnacional. Este llamado incluye recomendaciones específicas para abordar los desafíos estructurales clave en materia de salud materna y acelerar la reducción de la mortalidad.
La Organización Panamericana de la Salud ha desarrollado una estrategia para acelerar la reducción de la mortalidad materna en la región de las Américas, basada en la Atención Primaria de la Salud. Esta estrategia propone un enfoque integral que considera no solo los aspectos clínicos de la atención materna, sino también los determinantes sociales de la salud que influyen en los resultados de salud de las mujeres.
Desafíos estructurales pendientes
Entre los desafíos estructurales que deben abordarse se encuentran el fortalecimiento de los sistemas de salud, particularmente en el primer nivel de atención; la garantía de acceso universal a servicios de salud sexual y reproductiva de calidad; la mejora en la formación y distribución del personal de salud; la eliminación de barreras económicas, geográficas y culturales; y la implementación de sistemas de vigilancia epidemiológica que permitan identificar y actuar sobre las causas evitables de muerte materna.
La mayoría de las muertes maternas son prevenibles. Las principales causas incluyen hemorragias graves, infecciones, trastornos hipertensivos del embarazo como la preeclampsia, complicaciones del parto y abortos inseguros. Con acceso oportuno a atención de calidad, la gran mayoría de estas muertes podrían evitarse.
El objetivo de alcanzar cero muertes maternas prevenibles requiere un compromiso renovado de los gobiernos, los sistemas de salud, las organizaciones internacionales y la sociedad civil. Cada muerte materna representa no solo una tragedia personal y familiar, sino también una falla del sistema de salud y de protección social que debe ser abordada con urgencia y determinación.
Las mujeres embarazadas y las adolescentes deben contar con acceso garantizado a controles prenatales regulares, atención calificada durante el parto y cuidados posparto adecuados. Ante cualquier complicación o síntoma de alarma durante el embarazo, es fundamental consultar de inmediato con un profesional de la salud.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del OPS/OMS Américas.
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