Martes, 21 de Julio de 2026
Internacional

Diez países latinoamericanos impulsan 24 iniciativas para fortalecer la inocuidad alimentaria

Un proyecto regional liderado por la OPS, la FAO y la Universidad de Minnesota busca integrar el análisis de riesgos en las políticas públicas de seguridad alimentaria

21/07/2026 12:51 5 min lectura 7 vistas
Latin American countries to advance 24 initiatives to strengthen their food safety systems

Santiago de Chile, 16 de julio de 2026 (PANAFTOSA/VPH-OPS/OMS) – Diez países latinoamericanos están fortaleciendo sus sistemas nacionales de inocuidad alimentaria mediante el desarrollo de 24 iniciativas orientadas a integrar el análisis de riesgos en la elaboración de políticas públicas y en la toma de decisiones regulatorias. El proyecto es liderado por la Organización Panamericana de la Salud (OPS/OMS), la Organización de las Naciones Unidas para la Alimentación y la Agricultura (FAO) y la Universidad de Minnesota (UMN), con apoyo financiero del Fondo para la Aplicación de Normas y el Fomento del Comercio (STDF, por sus siglas en inglés).

La iniciativa busca fortalecer las capacidades técnicas de los países para desarrollar medidas de inocuidad alimentaria basadas en evidencia científica y alineadas con los principios internacionales del Codex Alimentarius, el organismo encargado de establecer normas alimentarias a nivel mundial.

Un desafío permanente de salud pública

Las enfermedades transmitidas por alimentos continúan representando un importante desafío para la salud pública en la región. Según estimaciones de la Organización Mundial de la Salud (OMS), 44 millones de personas en las Américas enferman cada año tras consumir alimentos contaminados con bacterias, virus, parásitos, sustancias químicas o toxinas. Estas enfermedades causan aproximadamente 78.000 muertes anuales en la región y generan costos sociales y económicos significativos.

Estas cifras reflejan la necesidad urgente de sistemas de control alimentario más robustos que puedan prevenir, detectar y responder eficazmente a los riesgos asociados con la cadena alimentaria, desde la producción hasta el consumo.

Cooperación regional para decisiones basadas en ciencia

Durante esta semana, autoridades y representantes de Argentina, Brasil, Chile, Colombia, Costa Rica, Ecuador, Honduras, Paraguay, Perú y Uruguay se reunieron para avanzar en la aplicación del enfoque de análisis de riesgos como base para la toma de decisiones regulatorias y para fortalecer la gobernanza de las políticas de inocuidad alimentaria.

El análisis de riesgos constituye un marco reconocido internacionalmente que permite a las autoridades sanitarias tomar decisiones informadas sobre la seguridad de los alimentos, basándose en evidencia científica más que en percepciones o enfoques arbitrarios.

"Este proyecto demuestra cómo la cooperación regional y la ciencia pueden convertirse en herramientas prácticas para mejorar la inocuidad de los alimentos. Estamos apoyando a los países en la transformación del conocimiento técnico en soluciones prácticas, fortaleciendo sus sistemas de control de alimentos, protegiendo la salud pública y facilitando un comercio más seguro y transparente en toda la región", afirmó Leopoldo del Barrio, Oficial de Mejor Nutrición de la FAO para América Latina y el Caribe.

Del aprendizaje a la acción

Una de las características más innovadoras de la iniciativa es su enfoque de aprender haciendo, implementado a través de un programa de capacitación híbrido que permite a los equipos técnicos nacionales desarrollar competencias tanto teóricas como prácticas mediante el trabajo en estudios de caso directamente vinculados con sus propias prioridades nacionales.

Estos estudios de caso forman parte de la hoja de ruta de cada país, promoviendo una apropiación efectiva del conocimiento y las herramientas desarrolladas a través de capacitación especializada, acompañamiento técnico y participación en redes de aprendizaje entre pares.

Basándose en los tres componentes del análisis de riesgos —evaluación de riesgos, gestión de riesgos y comunicación de riesgos—, el proyecto desarrollará 24 estudios de caso organizados en torno a seis áreas prioritarias:

  • Integración del enfoque basado en riesgos en los procesos nacionales de elaboración de normas
  • Desarrollo de perfiles de riesgo
  • Inspección basada en riesgos, incluyendo la clasificación de establecimientos y la inspección fronteriza
  • Muestreo basado en riesgos
  • Evaluación de riesgos
  • Comunicación de riesgos

Fortalecimiento de los sistemas de control nacional

El proyecto representa un esfuerzo coordinado para que los países de la región puedan mejorar sus sistemas de control alimentario de manera integral. Al adoptar metodologías estandarizadas y reconocidas internacionalmente, los países participantes no solo fortalecen su capacidad de proteger la salud de sus poblaciones, sino que también mejoran las condiciones para el comercio seguro de alimentos dentro y fuera de la región.

La implementación de sistemas de control basados en análisis de riesgos permite a las autoridades asignar recursos de manera más eficiente, priorizando aquellas áreas y productos que representan mayores riesgos para la salud pública, en lugar de aplicar controles uniformes que pueden resultar ineficaces o innecesariamente costosos.

Impacto en la salud pública y el comercio

La iniciativa tiene potencial para generar un impacto significativo tanto en la protección de la salud pública como en la facilitación del comercio de alimentos en la región. Al contar con sistemas de control más sólidos y transparentes, basados en evidencia científica y en estándares internacionales, los países pueden reducir la incidencia de enfermedades transmitidas por alimentos y al mismo tiempo fortalecer la confianza de los consumidores y de los socios comerciales.

El fortalecimiento de las capacidades técnicas nacionales en análisis de riesgos también contribuye a que los países puedan participar de manera más efectiva en foros internacionales de establecimiento de normas y en negociaciones comerciales relacionadas con medidas sanitarias y fitosanitarias.

La coordinación entre organismos internacionales como la OPS/OMS y la FAO, junto con instituciones académicas como la Universidad de Minnesota y el apoyo financiero del STDF, refleja el reconocimiento de que la inocuidad alimentaria es un tema que requiere abordajes multisectoriales y colaboración internacional sostenida.

Para consultas sobre seguridad alimentaria o síntomas relacionados con posibles enfermedades transmitidas por alimentos, se recomienda acudir a un profesional de la salud.

Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento realizado por un médico u otro profesional de la salud.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del OPS/OMS Américas.

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