Donaciones voluntarias de sangre superan el 85%, pero persiste desigualdad en el acceso
La OMS reporta avances en la seguridad del suministro sanguíneo global, aunque millones aún carecen de acceso
La Organización Mundial de la Salud (OMS) presentó nuevos datos que muestran un progreso sostenido hacia el suministro de sangre más seguro a nivel global, pero también revelan desigualdades persistentes en el acceso a sangre segura y debilidades en la gobernanza, el financiamiento y la regulación de los sistemas sanguíneos.
Los datos recopilados de 132 países revelan que las colectas de sangre a nivel mundial aumentaron casi un 19% entre 2013 y 2023. Los donantes voluntarios no remunerados continuaron impulsando este progreso, representando más del 85% de los aproximadamente 120 millones de donaciones de sangre recibidas en 2023.
Acceso desigual a sangre segura
A pesar de estos avances, el acceso a sangre segura y productos sanguíneos permanece altamente desigual en todo el mundo. Muchos pacientes —incluyendo mujeres que experimentan hemorragias potencialmente mortales durante el parto, niños con anemia severa, víctimas de traumatismos o quemaduras, pacientes sometidos a cirugías y personas que viven con condiciones como enfermedad de células falciformes, talasemia, hemofilia, inmunodeficiencias y ciertos cánceres— todavía carecen de acceso confiable a sangre segura y transfusiones que salvan vidas, particularmente en países de menores ingresos.
Nadie debería morir porque la sangre segura no esté disponible cuando se necesita. Estos datos muestran un progreso alentador, particularmente en la contribución creciente de donantes voluntarios no remunerados de sangre en todo el mundo —la piedra angular de suministros de sangre seguros y sostenibles— pero también nos recuerda que el lugar donde vive una persona aún puede determinar si tiene acceso a la transfusión de sangre que necesita
Así lo expresó el Dr. Tedros Adhanom Ghebreyesus, Director General de la OMS, quien agregó que los gobiernos deben continuar invirtiendo en sistemas nacionales de sangre fuertes y sostenibles, y apoyando a los donantes voluntarios no remunerados cuya generosidad salva millones de vidas cada año.
Disparidades marcadas entre países
Aunque los países de altos ingresos representan solo el 15% de la población mundial, recolectan el 36% de todas las donaciones de sangre a nivel mundial. En contraste, muchos países de menores ingresos continúan enfrentando escasez de suministro de sangre debido al financiamiento limitado, infraestructura débil, barreras logísticas y reclutamiento insuficiente de donantes.
Las tasas de donación de sangre varían drásticamente entre países, oscilando desde 0,4 hasta 53 donaciones por cada 1.000 habitantes. Veinticuatro países reportaron recolectar menos de 5 donaciones de sangre por cada 1.000 habitantes, lo que refleja restricciones severas en la provisión de transfusiones oportunas para pacientes que las necesitan.
La proporción de sangre recolectada de donantes voluntarios no remunerados también difiere considerablemente según los niveles de ingresos de los países. Mientras que estas donaciones representan el 98,4% de todas las donaciones de sangre en países de altos ingresos, la cifra desciende al 63,4% en países de bajos ingresos, donde los sistemas de salud a menudo luchan por mantener suministros de sangre adecuados y confiables.
Necesidad de gobernanza y financiamiento más fuertes
La sangre segura depende de una gobernanza y regulación sólidas de los sistemas sanguíneos, junto con el compromiso y la participación sostenida de los donantes de sangre. El análisis de la OMS muestra que casi un tercio de los países aún carecen de legislación específica para garantizar la seguridad y calidad de la sangre y los productos sanguíneos.
Solo el 64% de los países reportan sistemas para la inspección regular de servicios de sangre, el 62% cuenta con sistemas de licenciamiento, y apenas el 40% indica que al menos algunos servicios de transfusión de sangre están acreditados, lo que evidencia brechas significativas en el aseguramiento de calidad a lo largo de la cadena de suministro de sangre segura.
El financiamiento sostenible sigue siendo un desafío importante. Más de 1 de cada 7 países reportó no contar ni con asignaciones presupuestarias gubernamentales dedicadas ni con mecanismos de recuperación de costos para servicios de sangre, lo que genera preocupaciones sobre la sostenibilidad a largo plazo de los suministros nacionales de sangre.
Llamado a la acción
Como parte de los esfuerzos para construir sistemas de salud resilientes y equitativos, la OMS hace un llamado a los países y socios para fortalecer la gobernanza y regulación de los servicios de sangre, garantizar financiamiento sostenible, expandir los programas de aseguramiento de calidad, mejorar las prácticas clínicas de transfusión y fortalecer los sistemas de vigilancia y datos para apoyar la toma de decisiones basada en evidencia.
La donación voluntaria y no remunerada de sangre constituye el pilar fundamental de cualquier sistema de suministro de sangre seguro y sostenible. Los datos de la OMS confirman que, aunque ha habido avances significativos en la última década, aún queda mucho trabajo por hacer para garantizar que todas las personas, sin importar dónde vivan, tengan acceso a sangre segura cuando la necesiten.
Las transfusiones de sangre son intervenciones médicas esenciales que salvan vidas en una amplia variedad de situaciones clínicas, desde emergencias obstétricas hasta procedimientos quirúrgicos complejos y tratamiento de enfermedades crónicas. La disponibilidad de sangre segura no solo depende de la cantidad de donaciones, sino también de sistemas robustos de recolección, análisis, almacenamiento y distribución que garanticen su calidad y seguridad.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del OMS.
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