Miércoles, 22 de Julio de 2026
Internacional

OMS y Brasil piden a líderes mundiales finalizar anexo sobre patógenos del Acuerdo Pandémico

Carta abierta del G7, G20 y BRICS urge concluir el sistema de acceso y distribución equitativa de beneficios antes de julio

21/07/2026 13:09 6 min lectura 24 vistas
Open letter to leaders of G7, G20, BRICS and all nations on finalizing the WHO Pandemic Agreement’s Pathogen Access and Benefit Sharing annex

La Organización Mundial de la Salud (OMS) y el gobierno de Brasil dirigieron una carta abierta conjunta a los líderes de las naciones del G7, G20, BRICS y todos los países del mundo, instándolos a completar la negociación del anexo de Acceso y Distribución de Beneficios de Patógenos (PABS, por sus siglas en inglés) del Acuerdo Pandémico de la OMS.

El llamado, firmado desde Ginebra y Brasilia, llega en un momento crítico para la cooperación sanitaria global: este anexo representa la última pieza pendiente para que el Acuerdo Pandémico pueda entrar en vigor y materializar los compromisos asumidos por la comunidad internacional tras la devastadora experiencia del COVID-19.

La promesa tras la pandemia

La carta comienza evocando la memoria colectiva de la crisis sanitaria reciente. Los firmantes recuerdan cómo los hospitales se desbordaron, las familias tuvieron que despedirse de sus seres queridos a través de cristales, por teléfono o en algunos casos sin poder hacerlo. Mencionan a los niños que perdieron abuelos y al personal médico y de enfermería que continuó trabajando pese al agotamiento extremo.

Según estimaciones de la OMS y otras organizaciones citadas en el documento, la pandemia de COVID-19 cobró hasta veinte millones de vidas. Ante esa tragedia, la humanidad se comprometió a no enfrentar nuevamente una emergencia similar sin estar preparada.

El Acuerdo Pandémico: un paso histórico inconcluso

Hace poco más de un año, las naciones del mundo dieron el primer paso al adoptar el Acuerdo Pandémico de la OMS, tras la pandemia más mortífera en un siglo. Este instrumento fue diseñado para fortalecer la forma en que los países pueden trabajar juntos para prevenir, prepararse y responder ante futuras pandemias.

En un contexto mundial marcado por divisiones, los firmantes destacan que este logro no debía darse por sentado y representó un acto de esperanza y fe mutua entre las naciones. Sin embargo, advierten que esa esperanza aún no se ha cumplido completamente y que los líderes políticos tienen en sus manos la posibilidad de hacerla realidad.

El anexo PABS: la pieza que falta

El anexo de Acceso y Distribución de Beneficios de Patógenos constituye el elemento faltante del marco pandémico global. Para responder a futuras pandemias a tiempo, los países deben poder identificar rápidamente los patógenos con potencial pandémico y compartir su información genética y material biológico, permitiendo a los científicos desarrollar herramientas críticas: pruebas diagnósticas, tratamientos y vacunas que determinan quién vive y quién no.

El sistema PABS busca hacer posible este intercambio de manera justa y en condiciones de igualdad. Los firmantes lo describen como la última pieza del rompecabezas, no solo para el Acuerdo Pandémico sino para todo lo que la OMS y los Estados Miembros han construido a partir de las duras lecciones del COVID-19. Hasta que no esté finalizado, el Acuerdo no puede entrar en vigor y la promesa permanece incumplida.

Avances y desafíos en la negociación

La carta reconoce que el camino no ha sido fácil. Cuando los Estados Miembros cerraron su sesión más reciente el primero de mayo, habían logrado avances reales pero acordaron que se necesitaba más tiempo. Las cuestiones más difíciles permanecen sin resolver: cómo se definen y comparten los beneficios derivados de los patógenos compartidos, cómo se gobierna el sistema y cómo se garantiza la equidad en condiciones de igualdad.

Estas preguntas son difíciles precisamente porque son las mismas que quedaron sin respuesta durante la última pandemia, cuando personas que podrían haber sido protegidas no lo fueron. El mundo ahora las está abordando justamente porque importan mucho.

Los negociadores volverán a reunirse del 6 al 17 de julio. Los firmantes expresan confianza en ellos y reconocen su dedicación de cerca, pero también señalan que hay momentos en que personas capacitadas, haciendo su mejor esfuerzo en una mesa de negociación, necesitan que sus líderes eleven la mirada hacia el horizonte. Este es uno de esos momentos.

Tres solicitudes concretas a los líderes

La carta presenta tres peticiones específicas a los mandatarios mundiales:

Primera: voluntad política al más alto nivel. Los temas pendientes no se resolverán solo con esfuerzo técnico. Requieren la señal clara que solo un jefe de gobierno puede dar: que finalizar este anexo es una prioridad nacional y que los negociadores pueden buscar el consenso con valentía en lugar de cautela. La solidaridad es la mejor inmunidad, pero debe ser elegida, y debe ser elegida desde la cúpula.

Los firmantes anticipan que algunos líderes podrían preguntarse si el Acuerdo Pandémico compromete la soberanía estatal. Aclaran enfáticamente que no lo hace, y que el anexo PABS, como parte integral del Acuerdo, tampoco lo hará. El artículo 22, párrafo 2 del documento lo establece claramente: nada en el Acuerdo otorga a la OMS autoridad alguna para dirigir o alterar las leyes o políticas de un país, ni para exigir medidas como confinamientos, restricciones de viaje o mandatos de vacunación. Esas decisiones permanecen en manos de los Estados soberanos.

Por ello, solicitan concretamente a los líderes que instruyan a sus negociadores para que acudan a la sesión de julio preparados para concluir, dándoles la flexibilidad necesaria para cerrar las brechas restantes y finalizar el anexo.

Un llamado a la acción colectiva

El documento representa un llamado urgente a la comunidad internacional para que complete el trabajo iniciado tras la experiencia del COVID-19. Los firmantes enfatizan que la solidaridad global en materia de salud no es automática sino una decisión política que debe tomarse al más alto nivel.

El sistema PABS busca garantizar que, ante una futura amenaza pandémica, todos los países puedan acceder equitativamente a las herramientas necesarias para proteger a sus poblaciones, superando las desigualdades que marcaron la respuesta al COVID-19 y que costaron millones de vidas.

Con las próximas reuniones programadas para julio, la carta constituye un esfuerzo por movilizar el liderazgo político necesario para transformar los compromisos en realidad y cumplir la promesa hecha a los veinte millones de personas que perdieron la vida y a quienes sobrevivieron la pandemia más mortífera del siglo.

Este contenido tiene fines exclusivamente informativos y educativos. No sustituye la consulta, el diagnóstico ni el tratamiento realizado por un médico u otro profesional de la salud.

Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del OMS.

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