Nuevo estudio revela caída drástica del hielo marino en el Ártico
Investigadores británicos confirman que el descenso invernal se ha acelerado tras años de aparente estabilización
Un nuevo estudio científico ha documentado una caída drástica en la extensión del hielo marino del Ártico durante los últimos inviernos, revirtiendo lo que parecía ser una estabilización del fenómeno observada a principios de esta década. La investigación, que incorpora los datos satelitales más recientes, confirma que el deshielo invernal en la región polar se ha acelerado de manera significativa.
El trabajo fue dirigido por un equipo de investigadores de la Universidad de Southampton (Reino Unido) en colaboración con el Centro Nacional de Oceanografía del mismo país, y se enfocó en analizar las tendencias de la cobertura de hielo marino en el Ártico durante las fases de crecimiento invernal, cuando el hielo alcanza su máxima extensión.
De la esperanza a la confirmación del declive
En análisis previos, los científicos habían observado que el ritmo de pérdida del hielo ártico se había atenuado durante los inviernos a principios de la década de 2020, lo que generó cierta expectativa sobre una posible estabilización del fenómeno. Sin embargo, esta nueva investigación cambió radicalmente esa interpretación.
Tras incorporar a los registros los datos de los inviernos excepcionalmente fríos de 2025 y 2026, los investigadores descubrieron que las tendencias de los últimos 20 años habían vuelto a mostrar un descenso significativo del hielo invernal en la región polar.
"Esta fuerte caída modifica la forma en que interpretamos los cambios recientes en el hielo marino invernal del Ártico. Lo que parecía una pausa a principios de esta década ahora parece haber sido una ralentización temporal que se enmarca en un descenso a más largo plazo asociado al calentamiento global", señaló Duo Chan, investigador de Ciencias Oceánicas en la Universidad de Southampton y uno de los autores del estudio.
Cifras alarmantes: la mayor caída desde 1978
Los datos satelitales revelaron cifras particularmente preocupantes. Entre 2024 y 2025, la extensión del hielo marino del Ártico durante la fase de máximo invernal, que ocurre de febrero a marzo, se redujo en un 5,8%. Esta cifra constituye la mayor caída interanual en esta estación registrada por los satélites desde que comenzaron los registros sistemáticos en 1978.
En 2026, la extensión del hielo marino en la fase de máximo se recuperó ligeramente, pero siguió siendo la segunda más baja jamás registrada en casi medio siglo de observaciones satelitales continuas.
Un indicador clave del cambio climático
La extensión del hielo marino del Ártico está considerada como uno de los indicadores más importantes y visibles del cambio climático global. La capa de hielo invernal actúa como una barrera física entre el océano Ártico, que es relativamente cálido, y la atmósfera invernal, mucho más fría.
Cuando esta barrera se reduce durante los primeros meses del año, entra más calor y humedad del océano hacia la atmósfera. Este proceso no solo afecta al clima local del Ártico, sino que puede tener consecuencias de alcance global: altera los patrones de circulación de las corrientes atmosféricas y oceánicas y, con ello, influye en fenómenos meteorológicos como las tormentas en otras regiones del planeta.
Modelos climáticos confirman la plausibilidad del fenómeno
Para profundizar en el análisis de los resultados, el equipo de investigación contrastó lo observado por los satélites con eventos comparables simulados utilizando los modelos de cambio climático más recientes y avanzados disponibles.
"Al identificar estos eventos análogos, descubrimos que una caída tan brusca como la de 2025 era inusual, pero físicamente plausible en el contexto del actual calentamiento del Ártico", apuntó Alessandro Silvano, coautor del artículo y también investigador de la Universidad de Southampton, en un comunicado oficial del centro académico.
Este análisis de eventos comparables ha permitido a los investigadores anticipar lo que suele ocurrir tras una caída brusca del hielo marino invernal como la observada en 2025, proporcionando valiosa información para proyecciones futuras.
Perspectivas para los próximos años
Según los hallazgos del estudio, es más probable que el hielo marino invernal del Ártico fluctúe en torno a un nivel más bajo durante los próximos años, en lugar de que se recuperen los niveles observados a principios de la década de 2020.
Esta proyección tiene importantes implicaciones no solo para el ecosistema ártico y las comunidades que dependen de él, sino también para la comprensión global de los patrones climáticos y meteorológicos que afectan a todo el planeta.
El Ártico se ha calentado aproximadamente el doble de rápido que el resto del mundo en las últimas décadas, un fenómeno conocido como amplificación ártica. La pérdida acelerada del hielo marino es tanto una consecuencia como un factor amplificador de este calentamiento, ya que el océano oscuro expuesto absorbe más radiación solar que el hielo blanco reflectante, creando un ciclo de retroalimentación que acelera el proceso.
Los investigadores subrayan la importancia de continuar monitoreando estos cambios con precisión, ya que la evolución del hielo marino ártico es fundamental para comprender y proyectar los impactos del cambio climático global en las próximas décadas.
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