Descubren rol sorprendente de la proteína tau en la formación de la memoria
Un estudio revela que tau, vinculada al Alzheimer, es esencial para crear recuerdos duraderos
Una nueva investigación ha revelado que la proteína tau, ampliamente conocida por su conexión con la enfermedad de Alzheimer, también desempeña un papel esencial en la creación de memorias duraderas. Este descubrimiento aporta nueva comprensión sobre cómo funciona la memoria en condiciones saludables y podría ayudar a orientar futuros esfuerzos para desarrollar tratamientos contra la demencia.
El estudio, liderado por la Universidad Flinders en colaboración con investigadores de la Universidad de Nueva Gales del Sur y la Universidad Macquarie, fue publicado en Nature Communications. La investigación determinó que tau ayuda a organizar y estabilizar las memorias para que puedan retenerse a lo largo del tiempo.
Memorias remotas y el papel de tau
Los investigadores estudiaron la "memoria remota" en ratones, que se refiere a los recuerdos evocados días o semanas después de una experiencia. Descubrieron que tau no es necesaria para aprender algo nuevo ni para recordarlo poco tiempo después. En cambio, desempeña un papel crucial para hacer que esas memorias sean duraderas a largo plazo.
Debido a que la investigación se realizó en ratones, los hallazgos no pueden aplicarse directamente a la memoria humana ni a la enfermedad de Alzheimer. Aun así, los resultados ofrecen pistas valiosas que podrían orientar futuras estrategias de investigación y tratamiento de la demencia.
El autor principal, el profesor asociado Arne Ittner, neurocientífico de la Facultad de Medicina y Salud Pública de Flinders, señala que los hallazgos ayudan a explicar por qué las personas con demencia pueden ser capaces de aprender nueva información inicialmente, pero tienen dificultades para retenerla.
"Por qué algunos recuerdos perduran mientras otros se desvanecen ha desconcertado durante mucho tiempo a los científicos, y nuestro estudio muestra que tau desempeña un papel clave en cómo el cerebro forma memorias duraderas. Sin ella, las memorias aún pueden formarse en el momento, pero son más débiles"
afirmó el profesor asociado Ittner.
Células de engrama: el registro físico de la memoria
El equipo se enfocó en células cerebrales especializadas llamadas "células de engrama", que crean el registro físico de una memoria. Cuando ocurre una nueva experiencia, solo un pequeño número de estas células son seleccionadas para almacenarla.
Según el estudio, tau está activa durante esta etapa crítica de formación de la memoria, ayudando a determinar exactamente qué células de engrama son reclutadas para preservar la experiencia.
Una de las autoras principales del estudio, Renée Kosonen, explica que tau actúa como un organizador que ayuda al cerebro a construir memorias precisas y duraderas.
"Nuestros hallazgos muestran que tau ayuda a determinar qué células son seleccionadas para almacenar una memoria, moldeando cómo una experiencia forma un rastro de memoria duradero"
señaló Kosonen, investigadora del departamento de Neurociencia e Investigación de Demencia de Flinders.
Reducción del ruido cerebral
Los investigadores también descubrieron que tau reduce la actividad innecesaria o de "ruido" en el cerebro durante la formación de la memoria. Al limitar esta actividad de fondo, tau permite que solo un grupo específico de células se convierta en parte de una memoria, produciendo rastros de memoria más claros y estables.
El equipo identificó un proceso molecular importante detrás de este efecto. A medida que ocurre el aprendizaje, tau experimenta un cambio químico sutil llamado fosforilación, que ayuda a coordinar la actividad de las células de engrama.
Aunque la fosforilación anormal de tau es una característica bien conocida de la enfermedad de Alzheimer, el estudio muestra que la fosforilación controlada de bajo nivel es una parte normal y esencial del funcionamiento cerebral saludable.
Un descubrimiento sorprendente sobre el almacenamiento de memorias
Los investigadores realizaron otro descubrimiento sorprendente. Incluso en ausencia de tau, los rastros de memoria todavía existían y podían recuperarse estimulando directamente las células de engrama. Esto sugiere que tau no es necesaria para almacenar las memorias en sí mismas. En cambio, parece ser necesaria para conectar señales naturales, como vistas y sonidos, con la capacidad de recordar esas memorias.
Implicaciones para el Alzheimer
Los hallazgos también proporcionan nueva comprensión sobre cómo la tau relacionada con el Alzheimer puede interferir con la memoria. Cuando formas de tau asociadas con la enfermedad estaban presentes en las células de engrama durante el aprendizaje, interrumpieron la creación de nuevas memorias. Cuando esas formas anormales aparecieron después de que las memorias ya se habían formado, interfirieron con la capacidad del cerebro para recuperarlas.
Estos efectos estuvieron asociados con patrones anormales de actividad cerebral, lo que sugiere que las formas patológicas de tau pueden alterar tanto la formación como la recuperación de memorias al desorganizar los circuitos neuronales normales.
Este estudio representa un avance significativo en la comprensión del doble papel de tau: como proteína esencial para la memoria saludable y como factor contribuyente en la enfermedad de Alzheimer cuando presenta alteraciones. Los investigadores esperan que estos conocimientos ayuden a desarrollar terapias más específicas que preserven las funciones beneficiosas de tau mientras se abordan sus efectos perjudiciales en la demencia.
Como siempre, ante cualquier preocupación relacionada con la memoria o el funcionamiento cognitivo, se recomienda consultar con un profesional de la salud calificado.
Esta noticia fue desarrollada por los Profesionales del Grupo Salud Paraguay gracias a la noticia original creada por nuestros amigos del ScienceDaily.
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